Preguntas infrecuentes


pi-031: Se me mueren los Lithops en verano . . . en Madrid

Octubre de 2014


Lo único que puedo responderte es que . . . ¡a mí también!

Mantener vivos a este tipo de plantas en un típico verano madrileño no es una cuestión trivial. Incluso si tomamos todas las medidas recomendables, es posible que algunos de ellos pierdan su mejor aspecto, e incluso puedan llegar a morir, antes de que llegue el deseado otoño.

Yo todos los veranos pierdo algunos. La mejor solución para evitar esta mortandad es situarlos en un lugar ventilado y sombreado.

El problema es que eso, dependiendo de las características físicas del lugar donde mantengamos nuestra colección de Lithops, no es sencillo de conseguir. Sobre todo si tenemos la costumbre de irnos de vacaciones y dejar a los Lithops sólos durante un largo periodo de tiempo.

¡Y no es que los Lithops se pongan tristes por nuestra ausencia! Qué va, no es eso, lo que pasa es que la sombra producida por nuestras mallas de sombreo, si no están bien colocadas, puede moverse con el paso de los días, lo que dejará a nuestros Lithops expuestos a un sol excesivo.

Normalemnte no es un problema de calor, al menos no sólo de calor, el problema fundamental es la intensísima radiación recibida. Por eso, proporcionándoles una buena sombra, la situación se puede llegar a controlar.

Además, es posible que, incluso si logran sobrevivir a estas condiciones exageradas en cuanto a intensidad lumínica, estos ejemplares crezcan de forma anómala y tengan unos colores muy apagados. En realidad esto suele ser así también cuando en lugar de exceso tenemos defecto de luz.

Muchas veces nos preguntamos el motivo por el que no somos capaces de sacar adelante a los ejemplares de Lithops que compramos, o que nos regalan. En buena parte de los casos, estos excesos de los que estamos hablando suelen ser el origen de nuestros problemas.

La otra fuente habitual de defunciones suele ser el sustrato y los riegos. En realidad no se puede hablar de un mal sustrato, o de una mala política de riegos, lo que realmente es pernicioso para los Lithops es la incoherencia en sustrato y riego.

En todo caso, mejor que enrollarme mucho sobre el asunto, reproduzco a continuación un texto de Steven A. Hammer, uno de los cultivadores de Lithops más prestigiosos, en quien se puede confiar plenamente.

Pero antes una consideración previa: el texto que vamos a reproducir está escrito por Steven A. Hammer pensando en lectores británicos. Obviamente deberemos hacer las correspondientes correcciones en función de nuestro lugar de residencia.

Y, sin más, vayamos ya a las consideraciones de Steven A. Hammer sobre el tema del que estamos hablando:


(c) Little Sphaeroids Press
Steven A. Hammer, en Namaqualand, en 2003. (c) de la fotografía: Little Sphaeroids Press.


Todos los párrafos que vienen a continuación, con la letra en color verde, son una traducción libre, aunque casi literal, de un texto original de Steven A. Hammer:

"Los Lithops bien asentados, normalmente, pueden soportar una buena cantidad de luz. ¡Desde luego todo lo que un verano inglés puede ser capaz de aportar en cuanto a luz! Pero incluso en Inglaterra, los Lithops necesitan buena ventilación para prosperar. En otro caso, si una tarde de agosto, o incluso de julio, es suficientemente calurosa, o luminosa, pueden llegar a chamuscarse gravemente.

En lugares con clima mediterráneo los Lithops sobreviven mejor los veranos si se encuentran en sitios sombreados (probablemente entre un 20% y un 30% es suficiente).

Si reciben muy poca luz (¡o demasiada!) los Lithops rápidamente pierden color, decolorándose hasta alcanzar aburridos tonos pastel.

Con una luz muy pobre los Lithops también tienden a alargar sus cuellos, convirtiéndose en ejemplares desgarbados y propensos a la putrefacción.

Estoy asumiendo que los lectores de este texto disponen de un invernadero, pero si este no es el caso, toda una buena colección de Lithops puede terminar quemada si la dejamos en verano en una ventana soleada. En los climas mediterráneos puede ser suficiente con instalar un marco con una rejilla en la ventana.

Los Lithops pueden aguantar mucho calor. Conozco 'Lithopsariums' (sic) que llegan a soportar temperaturas extremas de 50ºC durante semanas en verano. Normalmente las plantas que consiguen sobrevivir a ese horno están protegidas por una malla de sombreado de entre un 50% y un 60%.

Generalmente, en estas condiciones, los Lithops tienden a aletargarse, y no crecen nada en absoluto, hasta que la ola de calor ha pasado (unas noches algo más frescas ayudan a compensar el balance). Algunos ejemplares pueden superar esa situación, pero es mucho más seguro mantener a los Lithops a unas temperaturas no tan altas. Yo mismo, en verano, estoy a gusto hasta una temperatura de 40ºC, ¡pero no más!, y sospecho que a los Lithops les sucede lo mismo.

En el otro lado de la escala, he visto algunas plantas que, cultivadas en suelo seco y en condiciones saludables, han llegado a tolerar, al menos, hasta 8ºC bajo cero. Y también he tenido noticias de otros cultivadores que tienen Lithops que han sobrevivido incluso a temperaturas bastante inferiores.

En todo caso, condiciones extremas de calor, frio o luminosidad no son deseables para tener Lithops con colores intensos y bonitos.

Según he podido comprobar, los Lithops de Suzanne Mace, que viven en un invernadero sin ningún tipo de sombreado, muy cerca de Gatwick, tienen unos colores magníficos y, si eso puede conseguirse incluso en la húmeda Inglaterra, puede conseguirse también en cualquier otro lugar."